Literatura en Tepatoken

Puñaladas de tormento
por Juan F. Molinera Caracuel (© y ®)

I

Una vez quise buscarte,
no pude,
tuve miedo de encontrarte,

Y otra vez te encontré,
tampoco pude,
simplemente mirarte.

Sé que otra vez me buscaste,
tampoco pude,
tuve miedo,
simplemente,
de encontrarte.
(1998).

II

Te recuerdo muchas veces,
siempre en la negra noche,
te necesito,
no estás, lloro tu ausencia
por mi sucia pluma,
tristes palabras,
griterío en mi silencio,
no estás...

La lluvia cae,
no moja,
cae, no moja. (1997)

III

Ya no soy,
no existo,
una sonrisa tuya,
ya soy
si existo. (1997).

IV

Hoy he soñado que la veía,
he soñado que me tocaba,
y me quería.
Hoy me ha despertado
el alba, y no estabas,
era un sueño, un anhelo
de que tú llorabas,
por mí, por mi alma
¡ Maldito sueño que a la vida me arrojas!. (1996).

V

El mundo es una curva
la sonrisa es el mar,
y la felicidad,
tu presencia en mi retina. (1998).

VI

Son la una, tic
pasa el tiempo,
y estoy sólo, tac
ya es tarde,
tengo miedo, tic
el cielo,
te sigo queriendo, tac. (1998)
VII

Es de noche.
Pero es de día,
sueño,
pero estoy despierto. (1998)

VIII

La luz,
ciega,
brillante,
ciega,
cierro los ojos
no tengo parpados. (1998)

IX

Las calles se oscurecen y los gatos huyen
despavoridos, sin esa luz que les guía,
el amanecer se torna oscuro y
gime ante la noche;

Su rodilla humillada me lleva
ante tí, tus brazos,
ese sueño del ermitaño.

Solo entonces te veo,
solo entonces acaricio tu vida
acaricio mi sueño,
pero siempre el Sol me gana
y venga de tí,
de tu sonrisa, tus labios
de mi vana esperanza.

La pausa pasó, la monofonía continua
caminando, haciendo surcos en la arena,
en la arena de mi esperanza.

(1996-97)
X
(siempre tuyo)

Hoy es una, pero tú no,
mañana es otra, pero tu tampoco,
puede que no estes nunca, pasado,
puede que siempre estes,
siempre.
(1998)
XI

Debo pensar en todo,
en el ser, en la nada,
el instante... no sé,
pero quizás sólo sea eso,
un instante, un segundo,
la vida en un minuto.
(En algún momento de mi vida)
XII
(Amargo trago de tristeza)

Algo centellea doliente en mi corazón,
algo se marchita resquebrajado en el alma
de vida, tu te fuiste, sufriendo, pensando
en todos nosotros, luchando hasta el último
segundo por la victoria, (siempre fiel a tí),
por ello escribo esto, te debo algo
y no se que es, te debo algo y no sé que hacer,
mañana, algún día, yo estaré contigo,
y me dirás que te debía, ese algo que me incita.

Mientras, descifro el centellear de la estrella,
el brillo de la acera,
el caminar de la tierra,
elementos que me recuerdan lo que perdí,
lo que siempre supe de mí, ese amargo trago de tristeza.

Esos ojos dolientes descansan para siempre,
esa sonrisa contagiosa es ahora fría indiferencia,
ese cuerpo altivo es ahora mortaja,
pero en la luz, en la estrella y en el amanecer
tú sigues aquí, mirandome, observandome y acechandome,
recordandome lo que te quiero y lo mucho que te debo...

Puede que haya sido tu muerte,
puede que haya sido el día,
pero siempre tendré presente
la fugacidad de la vida.
(fines del 96)

XIII

La noche me cierra los ojos,
(esta vida es larga),
la luz me los ciega,
(quizás no estamos preparados)
eterno vaivén,.
será esa noche,
sin la Luna,
alejado por los vientos,
arrastrado por el polvo,
(eterna paradoja)
sin besar esos labios,
que forman mi Luna.

(1997-98)

XIV

Es un muro de sillares,
francamente infranqueable,
de nada y miradas.

Pasa el tiempo,
se vuelve a alejar,
decir adiós al fugaz paisaje,
y buscarte, en la memoria,
es terrible mirar.

Silencio. Paz.
se ha instaurado la paz.

Sé que volverás,
(y volverá ese muro)
sé que recuperaré tu mirada
(perdida)
y estarás (casi) a mi lado.

Silencio. Paz.
Sé que te irás....
(1998).

XV

Entre una multitud agobiada
tan sólo una persona sonríe,
ese ser espera vencido
una imagen que le acompañe,
que le acompañe a la nada,
de donde procede el gentío.
(1995)

XVI

Yo, tú,
nosotros, ellos,
solos, juntos
vacíos, llenos,
vivos,
muertos,
Ella. (1996)

XVII

Pájaro, que confiado cantas
en tu mundo de varas de arena,
cobijado, simples pensamientos
de existencia, y adoras,
como el infiel a su Dios,
todo aquello que de tí emanas.

Pájaro, que miedoso te apartas
de un mundo de magia
que apresurado se acerca,
que se aleja demasiado...
caminando dando tumbos,
bailando tu danza...

Pájaro que gritas sin ira,:
a la nube gris que camina,
a ese hombre gris que se marchita,
al humo gris que respiras...
y a ese soplo de vivir
en el que agonizas...

Pájaro, que vanidoso te atrapas
en una isla de tormentas, siempre
bajo tu triste sonata, en la que
huyes de la soledad rítmica,
de la soledad de la locura..

Pájaro, que tu desdicha maldices,
hazte hombre para que yo pueda ser ave,
y ocultarme en mi jaula,
ignorar mi alma,...
y sucumbir ante las estrellas
para seducir al alba. (1995-96)

XVIII

Es una despedida al alba,
a veces, "te quiero",
,más "hasta luego",
dejado su huella,
clavado su espada,
,"buena suerte",
ha regresado el cielo,
,"ya no te quiero".
Silencio. (1995-98)

XIX

Sonríe,
disfruta, imagen inmortal,
juega, niña inocente,

¡ disfruta, disfruta¡

Imagen inerte de la nada,
cruel cuervo de la inocencia,
mal agüero de la vejez,
vacua existencia de la muerte,

¿porque, porque?

No la toques por favor
no la toques,
deja que goce de la vida
y no tenga conciencia de tí,

¡ tomame a mí, por favor¡

No la sufras, por favor,
....
por favor,
Dejame partir. (1995)

XX

¡ Seres de la nada¡
¡¡llevadme con vosotros¡¡
aunque seáis tigres de la noche,
de privilegios oscuros
y no deseéis almas condenadas. (1995)

XXI
(Cárcel de intensa espera)

Noto, que ya no conozco el día,
siento, tu rostro apegado a mi espalda,
tus manos en mi cuerpo,
sin trazos, sin esa linea que
marca el placer de la inmensidad,
el bello sentimiento hacia tu cabello.

Intento acercarme,
vana ola de agua, ahogada
en vaso de cristal,
en cárcel de hojalata
en el ancho horizonte de la espera.

El Sol ya no ilumina,
esperaré sentado en las estrellas,
quizás me lo susurren al oído,
o se rían con la Luna,
cantando las maravillas,
que produce el olvido. (28/8/97)

XXII

Mis manos,

llenas de tormento,
fragmentos de arena
manchadas de sonrisa,
cruce de espesos
laberintos,

mis manos,

fiel sufridora del tiempo,
espejo de traiciones,
del maldito estado del alma,

mis manos,
mis malditas manos.

XXIII

(Era Dios o Luzbel)

El limite es el borde,
separación entre los dos,
línea de cielo y tierra,
es la sonrisa de mi funeral,
conocerte o no conocerte.

Una vez lo visité,
secretos guardados
(y estaba ella)
brotó un manantial,
era quererte o no quererte.

Ya no volveré,
mentiras escoltadas.
Alma callada.
Noble mirada.
Era tenerte o no tenerte.

Todo ha pasado,
ya no hay limite
(estoy cansado)
era un filo, un borde
el limite,
separación entre los dos.

Ultima sílaba.

PD. Era Dios o Luzbel.


XXIV

Cae la lluvia.
nuevas gotas de tiempo,
viejas gotas,
mira a tu alrededor,
sí, ya lo sé,
entonces, no digas nada.


XXV

El día ya ha pasado,
la tierra es rojiza
y la piedra no define su
(orgulloso) contorno,
tus brazos me rodean
(es un sueño)
lianas que piden perdón,
nubes de placer que seducen,
resquicios de infancia.
Sí, ya lo sé.
No puedo. Vivo en un sueño.

XXVI

Es una sensación de peso
a mis espaldas,
dolor que se clava
(muy fuerte),
he venido para verte,
muchos rostros que no es el tuyo
he venido para quererte,
(simplemente)
ese dolor se calma
(no tiene ganas).

XXVII

Ya había muerto,
le mataron de nuevo.
"Yo le conocí"
"Un genio".
Sucio, como un vagabundo.
Quijada dolorida,
prefería el olvido.
Ha muerto.
(A HP. Lovecraft)

P.D. Nos vemos en el olvido.

XXVIII

Papel mojado
perdido en la acera,
una colilla en el asfalto
una mirada inexpresiva,
lazos que se anudan
tijeras que separan,
un barco a la deriva.