Literatura en Tepatoken


Un cero a la izquierda del pecho.
Cesar Casado Calo (© y ®)


I

Siempre tuyo.

Desnudando tus palabras
(que no son mías,
que no son vanas).
Fijando la luna a cada instante,
para verla siempre,
para no olvidarte.
Siempre tuyo.
Siempre errante.
De ningún lugar a todas partes.

Desnudando tus palabras
y disfrazando el momento
vestido de mil estrellas,
de viento, luna, vida plena
y de amor muriendo.
Siempre tuyo. Siempre errante.
Sin salida, ni fin.
Sin lugar donde huir.

(A Villi)
1996.


II

Caballo de ajedrez

Llovía tarde, como siempre.
Mirando nada, mi humor ausente.
Solo, en ningún sitio
ante la gracia de un público,
que sonreía mi actuar ficticio.

Sentado sobre el estante
y en mi cabeza la pregunta siempre latente:
¿Que demonios hago yo aquí?,
¿De donde salió tanto aburrimiento?,
¿De donde la angustia
que se apoderó de mi y
la culpa que creó este arrepentimiento?.

Un salto de caballo en el
tablero,
y vi la partida caer.
No me lo explico y desespero,
primero hay que jugar para perder
y sin empezarla he perdido.

Sigue lloviendo como antes
y la tinta no da mas de sí.
imita mil formas diferentes,
de como me debo sentir.
Es el final de mi negro porvenir.

1995.

III

Estoy en el punto mas alto
de una montaña de arena.
Desde que no puedo olvidarte
y el viento susurra mi pena.

Estoy escalando sin manos,
por temor a perderlas de nuevo.
Cuando entonces te tuve en mis brazos
y tu me decías te quiero.

Estoy esperando a tu voz,
sentado en un banco del parque.
Pues quiero pedirte perdón,
por no ser quién para amarte.

Estoy escribiendote esto
y no lo entiendo al leer.
Aquí no caben mas sueños.
Lo siento te he vuelto a perder.

1995.

IV

Súplicas. I Parte

Esta bien, me voy,
tu ganas,
te dejo en tu cuento de hadas.
Que haces, no dejes...tu libro abierto.
Esta bien me has descubierto. (1994.)
V

El viento y la tierra

Arrinconado en la última fila,
al viento escribía poemas.
Y la brisa en mi oído sonaba:
que por favor la olvidara.

Yo insistía con la tinta,
y el papel con furia contestaba
que el viento a la tierra amaba.

Quise pisar la tierra con odio,
y me puso una piedra el ladrón
de mi ya torturado corazón.

Ahora el suelo y la tierra reían,
no de mí, de la vida,
que era de mi triste parodia.

1998.

VI

Puerta al mar

Puerta al mar.
Vacío el cielo.
Muerto el poeta al mar...

Nubes sin hojas,
rojas sin lagrimas,
truenos que vienen y van.

Valle de sol,
sin luna, sin noche.
Almas sin cuerpo, ni mal.

Olas al mar.
Poeta al cielo.
Hojas rojas vienen y van.

Trueno en la noche.
Lagrima en el cielo.
Alma y luna en el valle de la...
¿eternidad?.

1998

VII

Acabé de tocarte
y el cielo se abrió.
Ocultas las nubes,
volví a mirarte
pero ya no estabas.
Fuiste lluvia que arrastró el hielo.
Fuiste fuego que ardió en mi pecho.
Ahora eres recuerdo...
que no vive,
(que me mata)
Que se muere,
que no para de caer
en este pozo sin fondo
que una vez yo creé.
Acabé de soñarte
y en sueño acabó.
La noche fue eterna
y jamás existió.
¿Fuiste mía?.
¡Que utopía!.

1997

VIII

Súplicas. II Parte.

Está bien, que pasa,
no
llores, yo pierdo,
tu
ganas,
no pienses.
¿Que haces?, no huyas,
me voy.
No hay nada, es así
Por hoy.

1994/95

IX

He querido despertar,
verte de nuevo.
Vestida de blanca vida....
y vuelo al cielo.
quise nacer entre tus manos,
suaves,
reír al nuevo día.
Ser luz, alumbrar una caricia.

Pero la noche llegó.
No pude verte,
ciego.
Mortaja de negra muerte
y caída al suelo.
Pude morir a tus pies,
ásperos,
y llorar a la noche, su fin.
Soy sombra que apaga tu sonrisa.

(Lo siento no se soñar).

1998

X

Vida circense

Recuerdo tu fría estepa,
relleno tus tardes de calor.
De signos amarillos en tu suelo
que a tus hijos dejaste.

Y en mi vida castrense
a tus grietas anclado,
por tu sol castigado.

Y en tus cumbres escasas,
refugio de liebres,
ante el escaso verde,
de evocarte huyo.

Nada me diste
no quiero deberte,
tienes de mi vida parte,
y un poco de suerte.

Te recuerdo atroz,
preso de tu sequía
y repetiré cada día:
¡No quiero verte, Badajoz!.

(Con todos mis respetos a los Pacenses)

1994/98

XI

Que tu recuerdo me mate
ya no es mi temor
temo a la vida que te aleja,
al tiempo, al dolor.
Y que la muerte jamás, te encuentre
prende de hielo mi corazón.

A tu mirada yo temo
teñido de rencor,
de tu pasado
que nunca he tocado,
y nunca me perteneció.

1998
XII

Noche oscura.

Aún veo la noche
y me da miedo tocarla.
No quiere ser mía
no puedo alcanzarla.
Aun veo tus ojos
que no quieren mirarme.
A quién en silencio la adora
por ser lejana, distante.
Fría noche, noche sin alma.
a tus pies me muero,
y que me encuentre el alba.

1998

XIII

Súplicas. III Parte.

¿Ahora que...?, ¿que quieres?,
¿Porque me coges?, dejamé.
Ahora no...dices que, ¿que fue un error?.
El que, ¿acaso descubriste temor?.

1995.

XIV

Viejo mundo

Viejo mundo que me vio nacer.
Tierra de nadie y nadie quiere tener
Arena en el suelo, señal de muerte,
vidas que han corrido esa misma suerte.

Viejo mundo donde nací
la lluvia cayó y nunca la sentí.
Raíces que lloran al ver,
que no les queda fuente de la que beber.

Viejo mundo pegado a la historia
cielo que cubre, por la historia azotado.
Gente que busca s u propia memoria
y yo aquí en tu vientre agotado.

Viejo mundo olvidate de mi,
no te pertenezco a pesar de que nací.
Soy libre y he de morir.
Viejo mundo mio dejame huir.

1996

XV

No estabas.

Me puse en pié cuando te oí gritar
Salí de mi casa para mirar
pero no había nadie...nadie.
Miré por la ventana y te vi llegar.
Con la sonrisa fui a ver si te encontraba.
Pero me di cuente de que no estabas.

No se que me pasa.
No paro de verte
y tu no estás.
Llevas demasiado tiempo lejos,
en mi mente solo reflejos
y no volveré a tenerte.

Comencé a caminar y juro que te vi
que estabas de nuevo allí.
En el lugar donde me dijiste adiós.
Allá donde te perdí.
Ya no te grité, ni salí corriendo.

Me quedé en mi sitio muy quieto
y me fui.
Y ahora la duda me está consumiendo.

1993. Agosto.

XVI

Un adiós, un último beso.

Caminaba despacio, perdido
rumbo fijo a la calle del olvido.
Una sombra en una esquina,
una cara conocida.
Donde fue a parar
mi vieja amiga perdida.
Una sonrisa, un recuerdo,
el susurro de ese verso.
Un adiós , un último beso,
y esa lágrima de los dos
que al pasado dijo adiós.
Me acerqué hasta ella .
No se acordó de mi,
no supo de ella misma.
2000 y la cama,
la mano me dio,
el trato de solitarios cerró.
Una noche sin fin como tantas otras antes.
Ayer, ese adiós fue el precio a pagar,
Hoy tan solo el frío metal.
Otra vez me despedí
y sin saber por que,
de su recuerdo me apoderé.
Con lagrimas en los ojos
me pidió que no me fuera.
Pero yo no escuché,
yo ya no estaba.
Ahora ella en mi recuerdo descansaba.

1994

XVII

MAÑANA LIBERTAD

Hoy cayó en mi la última hoja.
sin cara ni despecho,
ante los ojos del alba,
y sin luz el árbol muere
y sin su vida no soy nada.

Hoy cayó en el olvido
el último recuerdo tuyo
aquel que hundió en mi pecho
el afilado mortal cuchillo

¿Quién maldijo mi vida?
¿Quién me condenó a la soledad?.
¿Porque la sangre que no brota
mancha de negro la ciudad?.

Hoy cayó del cielo
la última gota de sol
Nadie hubo para captarla
y la noche la engulló.

Hoy sentí mi árbol
pudrirse en la oscuridad
olvidé la hoja, el sol,
al propio olvido dejé mi ciudad.

Hoy hable contigo,
para no escucharte mas,
te di lo que habías soñado,
y te lo quedaste a mi pesar.

Hoy ya no puedo seguir,
pensando..., mirando atrás.
Hoy será mañana,
mañana libertad.

1998
XVIII

SUPLICAS. ÚLTIMA PARTE.

Para ya, hazme el favor.
Te vas lejos,
quedo yo.
Fue sueño, tu no estas.
Pasó el tiempo...
Ya pasó.

1997

XIX

Aún con la luna de testigo
y este campo negro
anónimo enemigo
de ti parte mía.

Eres prohibida quimera
de mi mente nacida
mi muerte, me llenas.
mi sepulcro eres
y mi cuna tejes.

Y me acuestas en un manto
de hojas de otoño arrancadas.
Ahora mira mi final.
Mira a la luna.
Nació libre para ser vista
y muere a la luz del día

¿Para cuando tu final?
Por que he de morir yo antes?
Acaso te hizo mi soledad
una vera alma inmortal?.

1998

XX

Me asomo a mi balcón
a ver el mundo amanecer.
Escucho notas de alguna canción
y las veo desaparecer

El sol brilla a lo lejos, alla arriba,
del que soy simple admirador,
de su sombra que me cautiva,
de su fuente de dolor

Hoy cuando me levanté
no lo pude evitar, recordé,
que hoy no ha salido el sol,
que de su mirada no soy cautivo
y que en vez de un balcón,
tengo una celda en el corazón.

1996

XXI

Oí decir que soy un tipo frío
que no se soñar
que sin dar calor podía quemar
Oí decir que yo nunca rio.
Oí decir que no se llorar
no quería ni hablar
que no tenia amores perdidos
que nunca había sufrido
Oí decir que no se amar.
Yo ,si puedo, quisiera decir
que el único frío fue el que recibí
que si nunca mas soñé
es porque sueños no halle
y en mentiras me perdí.
También diré, que no pare de llorar
cuando me volviste a dejar
Y ahora mas triste y frío
de mi pasado me río
Diré que desde que te vi marchar
no he vuelto a saber a amar.

(Inspirado en una ranchera popular
llamada: "Mundo raro")
1996

XXII

Un cero a la izquierda del pecho

Quisieron acabar mis pasos
ya cansados
a la orilla de tu olvido
y fueron a parar mis labios
a tu foto
en el fondo de mis sueños.

Acabé tendido, medio muerto
a la vera de tu risa
metido entre telas
seda pura,
desteñida.
Bajo un blanco techo,
de mentira.

Acabe de oír tu silencio
y me embriagó
el recuerdo de tu pelo.

Busqué por las arrugas de tu lecho
y me quedé con dos rastros de mi piel:
mis penas mas amargas que la miel
y un cero a la izquierda del pecho.

1997/98