Hitler después de la aventura Checoslovaca, quería ahora emprenderla con Polonia, si el Pacto de Munich (1938, 29-30 de septiembre), había impedido la guerra, con Polonia no sucedería lo mismo, los rivales serían las potencias democráticas, las cuales habían suscrito con el gobierno polaco acuerdos de colaboración y ayuda militar (31 de marzo). También se firmaron acuerdos diplomáticos con Rumania y Grecia. Pero como dice Churchill en sus memorias, las garantías diplomáticas estaban dadas, ¿pero podían darse militarmente tales acuerdos?
Polonia participó en la repartición de Checoslovaquia (por dicho acuerdo recibió 1.036 km2 de territorio), ahora Hitler quería pasarles factura con las revindicaciones sobre Danzig y el corredor para unirse a Prusia Oriental, todo esto sucedía a finales de marzo. Tras la firma entre Italia y Alemania del “Pacto de Acero” 6 de mayo de 1939. ( Pacto de ayuda mutua de un decenio de duración, en su articulado se hablaba de los problemas internacionales de mayor relieve. Las partes contratantes se comprometían, en caso de guerra, a prestarse el auxilio necesario por tierra, mar y aire. Ante la eventualidad de una guerra conjunta, la aceptación de un armisticio o la celebración de negociaciones contundentes a la firma de la paz tendría que hacerse de mutuo acuerdo”)
Era 1939, Hitler tenía por aquél entonces 50 años, sus ansias de “espacio vital”, su formidable maquina bélica y sus ansias de dominar la “Europa inferior” le llevaron a la idea una nueva guerra, “La revancha del Tratado de Versalles”. Desde que subió al poder en el año 33, había conseguido poco a poco romper algunas de las cláusulas de dicho tratado.
- Militarización de la zona de Renania.
- Anexión de Austria.
- El antes citado, triunfo diplomático de Munich, con la consiguiente desaparición de Checoslovaquia.
Ahora su problema se centraba en el este, y por medio estaba la URSS, a esto hay que unir la firma del pacto anti-Komintern. Por lo que a Hitler se le presentaba en caso de invadir Polonia una guerra a dos frentes, y claro esta no querían repetir el error de 1914, por lo tanto ¿era posible pactar con el siempre antagónico Imperio de los Soviets?. Su moral política se lo impedía, su aprendizaje político comenzó en Viena, leía con voracidad obras que alimentaban tanto sus convicciones antisemitas y antidemocráticas como su admiración por el individualismo y el desprecio a las masas. Durante la crisis económica de 1929, muchos alemanes aceptaron su teoría que la explicaba como una conspiración de judíos y comunistas. En la Guerra Civil española ensayó sus tácticas para futuros conflictos, y luchó contra las tropas republicanas, compuestas en su mayoría por “las masas” a las que él tanto odiaba. Por tanto se hallaba en un tremendo problema ideológico.
Quería la guerra a toda costa, con 50 años todavía estaba dispuesto a dominar el espacio europeo, sus rivales serían Francia e Inglaterra, y posiblemente la URSS.
Después de la firma del “Pacto de Acero”, las relaciones entre Italia y Alemania se intensificaron, Attolico (embajador italiano en Berlín), tenía por aquellos días mucho contacto con Ribbentrop (ministro de Exteriores alemán), éste le comunicaba el deseo que el país germano se anexionara “el corredor” y Danzig. En frente había un tratado de mutuo acuerdo entre Polonia y Gran Bretaña, en resumen, un ataque alemán sobre Polonia ocasionaría una nueva guerra Europea. Italia no estaba preparada para un prematuro conflicto. Ciano en contacto con el embajador italiano, emitió un juicio acerca de Ribbentrop.
“¿Puede existir un cerdo mayor que Ribbentrop?”
Eran demasiadas las revindicaciones del Führer para que Inglaterra y Francia cedieran al alemán. En una reunión celebrada en el Reichstag días después ya tenía una fecha para el comienzo de la invasión de Polonia, (15 de agosto). Consultó con los italianos ante una futura acción bélica, pero estos dijeron no estar preparados hasta 1943. Hitler veía el enfretamiento inevitable, pero vuelvo a recalcar que no quería un doble frente, ¿Por tanto debía o no pactar?.
A todo esto cómo estaban las cosas en la Rusia soviética. Stalin planificaba la economía mediante “los planes quinquenales”, iniciando a la vez un programa de colectivización acelerada, dirigida contra los Kulaks (campesinos propietarios). El proceso de industrialización desarrollado durante la década de 1930, elevó a la URSS al nivel de otras potencias industriales. Mediante su política de socialismo en un solo país, se autoaislo un poco de la política internacional. Participó en la Guerra Civil española mediante el envió de tropas y material bélico, además sentó las bases en los Estados democráticos de la política de Frentes Populares ( Así se dieron en Francia y la República española). Por miedo a futuros conflictos con los Estados Totalitarios en 1934 se incorporó a la Sociedad de Naciones (Organización internacional promovida para el mantenimiento de la paz.)
Pero Stalin tenía un deseo y era el control de Finlandia, los Estados Bálticos y parte de Polonia, por razones de seguridad quería agrandar sus fronteras hacia el oeste y evitar cualquier implicación en una guerra para la que Rusia no estaba preparada. Para lograr estos objetivos se debía entender con el antagónico político alemán. Por tanto ambos políticos estaban condenados a unirse.
Hay que destacar que los primeros contactos vinieron desde la URSS, en las Memorias de Winston Churchill publicadas después de la II Guerra Mundial, el insigne escritor saca a la luz documentos del departamento de Estado norteamericano, sobre las relaciones Nazi-Soviéticas; en estos documentos ya se habla de un acercamiento en febrero de 1939: “Estos se referían a las cuestiones comerciales derivadas de la nueva situación de Checoslovaquia después de Munich. Rusia tenía contratos con el gobierno checo para recibir de las fábricas Skoda municiones. ¿ Qué iba a pasar con tales contratos?. El 17 de abril, el secretario alemán de Asuntos Exteriores Weizsaeker informó al embajador ruso que las noticias sobre un futuro pacto entre las Potencias Democráticas no creaban un ambiente favorable a la entrega de material de guerra a la Rusia soviética”. El embajador ruso alegó que la prensa inglesa, francesa y norteamericana ofendía más al Reich que la propia URSS.
“Las diferencias ideológicas apenas han influido en las relaciones ruso-italianas y no tienen por que servir de obstáculo a las ruso-alemanas. Rusia no desea explotar la presente fricción entre Alemania y las Potencias Occidentales. No hay razón para que Rusia y Alemania no vivan sobre un pie normal. Y, partiendo de la normalidad, las relaciones podían mejorar después.” - Dijo el embajador ruso.
A esto hay que añadirle un discurso del propio Stalin el 10 de marzo de 1939, en el que se ven las intenciones del país de los Soviets de entenderse con el eterno enemigo político. El discurso tuvo lugar con motivo del XVIII Congreso del Partido Comunista, el dictador georgiano manifestó:
“ No existían motivos aparentes para una conflagración entre Rusia y Alemania”
Dijo eso después que entre Berlín y Moscú las relaciones no habían sido nada cordiales en muchos años. Mas sorprendentemente todavía era la afirmación del dictador ruso de que las Potencias Occidentales tenían la intención de inducir al III Reich a lanzarse a un conflicto armado con Rusia:
“Pero los dirigentes nazis han rechazado la proposición. Por fortuna no pertenecen al grupo de dementes que existe en Alemania, y que sueñan con conquistar Ucrania. Para esos locos tenemos en Rusia bastantes camisas de fuerza”.
Lo cierto es que la URSS estaba haciendo un doble juego.
El 16 de abril, los Soviets mediante su Comisario de Asuntos extranjeros Litvinov, hicieron una oferta formal, determinando la creación de un frente unido de asistencia mutua entre Inglaterra, Francia y la república rusa. Las tres potencias “ a ser posible con la adición de Polonia” debían de grantizar a los Estados del centro y este de Europa que se hallaban amenazados de agresión alemana, pero había un obstáculo, y era que los países fronterizos a la URSS debían dar el paso a tropas rusas para que les defendieran de los alemanes. “Polonia, Rumania, Finlandia y los Estados Bálticos no sabían más si temer un ataque alemán o un auxilio ruso.” Esto era un terrible dilema que paralizaba la política franco-británica, por un lado dar garantías a estos países que a su vez no querían ayuda rusa.
El 18 de abril, el embajador alemán había comunicado directamente a Molotov el deseo de Hitler de concluir las negociaciones antes del conflicto con Polonia: un gesto de confianza con los soviéticos que, si no era rechazado, haría irreversible el proceso de aproximación, dos ideologías opuestas se aproximaban entre sí.
El 3 de mayo, Litvinov, es sustituido por Molotov, el motivo de esta sustitución parece ser disputas con el Mariscal Vorichilov, sobre la posible salvaguardia del ejército Rojo de los Estados limítrofes con la URSS, algo según éste último como inviable militarmente. Pero detrás de esta sustitución esta Stalin, Molotov era un incondicional del mismo. A todo esto hay que unirle que Litvinov, era proclive a un entendimiento con las Potencias Democráticas, y fundamentalmente era judío, algo que podía perjudicar las futuras relaciones con el Reich. Pero Stalin para continuar con su doble juego señalo que la política extranjera no iba a sufrir ningún cambio. Lo cierto es que el nuevo ministro Molotov siempre había sido partidario de un acuerdo con Hitler.
Según Churchill: “Munich y otras cosas habían convencido a Rusia de que Francia e Inglaterra no lucharían hasta que fuesen atacadas, en caso de conflicto con Rusia debería pensar en si misma.” Para él la destitución de Litvinov señaló el fin de una época, el Kremblin abandonaba toda fe en un pacto de seguridad con las Potencias Occidentales y renunciaba a todo intento de organizar un frente oriental contra Alemania.
El embajador alemán, conde Von Schulenburg fue a Moscú con una ventajosa oferta de crédito de mercancías. Por ambos lados se tendía a la concordia. Molotov resolvió hacer un arreglo con Alemania a expensas de Polonia. Los franceses lo advirtieron, en el libro Amarillo Francés se encuentra un notable despacho del embajador de Francia en Berlín (7 de mayo), en ese mensaje se da el informe secreto de que la base del acercamiento sería un cuarto reparto de Polonia.
Basándome en las memorias de Churchill, sigo haciendo hincapié en que la oferta Rusa todavía estaba por discutir en los Comunes, ésta fue rechazada con frialdad. Durante el debate en esta cámara, habló Lloyd George, éste basó su discurso en la experiencia vivida como Primer Ministro durante la “Gran Guerra”, en la cual los alemanes tuvieron que hacer la guerra a dos frentes, cosa que hasta el 17, entorpeció mucho el transcurso del conflicto a los germanos, de ahí la necesidad de firmar un pacto, aunque se vean perjudicados Polonia, Rumania y los Estados bálticos.
Se acercaba cada vez más el verano, el gobierno inglés y francés veían que el asunto del corredor polaco era cada vez más peliagudo. Ahora la oferta de pacto vendría de estos gobiernos. Eden trató de ir como mediador, pues ya había tenido contactos con el “oso ruso”, Chamberlain declinó tan generosa oferta, mandando a Strag, competente diplomático pero carente de toda significación especial. La comisión militar enviada a Moscú verso: “la repugnancia de Polonia y los Estados Bálticos a ser ayudados por los Soviets contra Alemania”.
El 13 de Junio, el articulo de fondo de Pravda manifestó que Rusia necesitaba fundamentalmente una neutralidad positiva de Finlandia, Estonia y Letonia:
“La seguridad de tales estados es esencialísima para Inglaterra y Francia según lo ha reconocido un político como Churchill”.
Ya en agosto, mientras rusos y alemanes tenían contactos serios, la comisión militar encabezada por el almirante Drax y el general Doumenc, por parte franco-británica, por parte soviética el mariscal Vorichilov (10 de agosto). La conferencia militar pronto chocó con la resistencia rumana y polaca a permitir el paso de tropas rusas por sus territorios, estos Estados tapones son fervientes anticomunistas. Los polacos sostenían:
“Con los alemanes arriesgamos nuestra libertad: con los rusos nuestra alma”.
Ya comenzada la guerra Churchill se reunió con Stalin y le pregunto cual era la posición rusa en 1939. Éste le contestó:
“Formamos la impresión de que ni Inglaterra ni Francia irían a la guerra si Polonia era atacada, sino que esperaban, unidas a Rusia, evitar diplomáticamente la agresión de Hitler. Nosotros sabíamos que no era así.”
Stalin y Molotov juzgaron necesario discutir y regatear mientras ocultaban hasta el fin sus verdaderos propósitos.
El 18 de agosto el dictador soviético firma un acuerdo comercial con el Reich.
El 19 de agosto, Stalin comunicó al Politburó que se proponía a firmar un pacto con Alemania. Hitler podía ofrecer más de lo que eran capaces de otorgar las Potencias Occidentales: los Estados bálticos y las provincias orientales polacas. El 22 de agosto las conversaciones de la misión militar anglo-francesa se suspendieron. Al día siguiente llegó Ribbentrop a Moscú.
Hitler no quería repetir la situación de 1914, un doble frente, quería la guerra a toda costa, pero Italia, su mayor aliado por aquellos momentos, hasta 1942 no podía estar preparada. Sabía que se lo jugaba a un todo o nada. Por tanto veía necesario un entendimiento con la Rusia Soviética. Hitler en el año 34 había firmado un pacto de no agresión con Polonia, para demandar Danzig y el corredor, el 28 de abril denunció el tratado de no agresión polaco-aleman. La guerra, si Francia e Inglaterra apoyaban a Polonia, estaba servida, por tanto me reitero que Hitler podía hacer frente solo a las Potencias Democráticas. El Führer mediante su embajador en Moscú, ordenó la aproximación hacia los Soviets. Había que salvaguardar el este fuese como fuese, es más el primer paso lo había dado la Unión Soviética. Después de la firma del “pacto de acero” En mayo, primero en Milán y después en Berlín, el Ministro de Exteriores Alemán Ribbentrop organizó en su palacete un fiesta de embajadores. Allí se produjo una interesante conversación entre diplomáticos:
“- Vaticino a usted -Dijo el embajador rumano Crutzescu al embajador polaco Lipsky- que algo traman entre Berlín y Moscú.
- Sí, aquí huele a piel chamuscada.
- Pero también arden las plumas - aludiendo al escudo heráldico polaco- No olvidéis la proposición hecha por Stalin a los alemanes el 10 de marzo (relativo al discurso antes citado, el apartado 2.1).
Esta conversación versaba sobre la presencia del diplomático soviético Astachov, encargado de negocios de la Embajada rusa, la presencia de éste diplomático llamo la atención a los asistentes.
Pero continuo con el transcurrir de la conversación:
“- Pero Stalin ha prometido ayuda a las víctimas de la agresión nazi- dijo el polaco.
“¿Aceptaría usted esa ayuda en caso de ser atacado?- dijo el rumano en tono sarcástico-, Los alemanes no hacen nada en vano, y eso lo sabe todo el mundo. Pero los otros, los rusos, tampoco. Su jefe de Estado, Rydz-Smigly, lo expresó en una reciente conversación con el embajador francés: “Con los alemanes arriesgamos nuestra libertad, pero con los rusos seguro que venderemos nuestras almas.”
· No queremos perder ni la libertad ni nuestras almas.
· Tiene usted toda la razón, pero eso mismo debía haber pensado su ministro de Asuntos Exteriores Beck, cuando en 1934 suscribió un pacto con Hitler.”
Quiero resaltar la ambigüedad en la que se encontraba el Estado Polaco, por un lado temían a Hitler y por otro a Rusia ¿ A quién hacer más caso?, sólo se fiaban de las Potencias Democráticas.
Las relaciones entre ambas Embajadas ideológicamente opuestas, comenzaron sin que nadie se enterará, aunque como he citado antes, algo se olía. Desde la destitución de Litvinov, el gobierno alemán dejó de definir su política como antibolchevique y empezó a atacar a las plutodemocracias, el “espacio vital” alemán se detenía en las fronteras rusas, no habría conflicto ruso-alemán salvo si los Soviets se unían a la política de “cerco” de Inglaterra y Francia. Aquí esta claro que ahora el objetivo de Hitler será aislar a Polonia, por tanto veía necesario un entendimiento con la URSS, para así tener sus ejércitos preparados para el frente occidental, y no tener un doble frente.
El 30 de mayo, el ministerio alemán de Asuntos Extranjeros envió la siguiente instrucción a su embajador en Moscú. “Contrariamente a lo antes planeado, hemos decido emprender negociaciones definidos con la Unión Soviética”.
El 4 de agosto, Schulenburg, embajador alemán, telegrafiaba desde Moscú:
“La actitud de Molotov evidencia que el gobierno soviético está dispuesto a mejorar las relaciones ruso-alemanas, pero sin que disminuya su antiguo disgusto por Alemania. Mi impresión general es que el gobierno soviético está resuelto a concordar con Inglaterra y Francia si éstas cumplen los deseos soviéticos...Las negociaciones, no obstante, pueden durar mucho, por que también hay gran desconfianza también hacia Inglaterra...Necesitaremos un considerable esfuerzo para hacer cambiar de postura al gobierno soviético”.
El 20 de agosto el Führer telegrafió a Stalin para pedirle que recibiera a su ministro de Exteriores, Joachim Von Ribbentrop. Ahora nos refugiaremos “en el nido del águila” (Obersalzberg). El Führer explicaba al Conde Ciano (Ministro de Asuntos exteriores Italiano), sus planes sobre la futura anexión Polaca, Ribbentrop se dirigió hacia él y le comunico algo al oído. Según Ciano:
“Debía de tratarse de una noticia de importancia, pues el rostro de Hitler mudó de expresión”.
“- Los rusos han dado su conformidad a que los negociadores alemanes se trasladen a Moscú. Eso significa un cambio total en la situación.” Dijo Ribbentrop.
Después Hitler dio un discurso de una hora, y en el reflejaba la importancia de las noticias de Moscú. Una vez hubo acabado, Ribbentrop añadió que la URSS había sido informada de las intenciones alemanas respecto a Polonia. Hitler subrayó las palabras del Ministro de Exteriores alemán diciendo que, ante esta nueva circunstancia, parecía lógico que tanto Francia como Inglaterra no se atreverían a declarar la guerra. Hitler reunido con su Estado Mayor del Ejército, predicó que por el momento la ayuda italiana era innecesaria, que se podía hacer frente hábilmente a “Las potencias democráticas”, por un eventual bloqueo británico, obteniendo del este, cereales, ganado, carbón, plomo y cinc.
Nadie en el mundo podía dar crédito a tal noticia, ¡ Un pacto entre nazis y comunistas !
El corresponsal de “United Press” difundió un teletipo, que venía a decir lo siguiente:
“Acabo de sabor que Alemania y la URSS han convenido en firmar un
tratado de no agresión. El ministro de Asuntos exteriores alemán, Von
Ribbentrop, saldrá a tal fin con destino a Moscú mañana, martes 22 de agosto de
1939. La declaración oficial será difundida por la radio esta misma noche.”
La radio alemana interrumpió su programación habitual para dar el siguiente parte:
“Los Gobiernos del Reich y de la Unión Soviética han determinado
suscribir un pacto mutuo de no agresión. El ministro de Asuntos exteriores, Von
Ribbentrop, llegará a Moscú el 23 de agosto para dar fin a las negociaciones
conducentes a la firma del convenio”.
Las emisoras de radio de todo el mundo dieron la noticia de lo acaecido salvo Polonia. El gobierno polaco dio las siguientes directrices a su embajador en Moscú.
“La visita de Ribbentrop a la capital de los Soviets es sólo un
signo de la deseperación en que se encuentra el III Reich”.
Pero lo cierto es que los polacos estaban alarmados, se empezaron a ensañar con la población alemana. Sus militares (mayoría de origen nobiliario), pensaron que en caso de guerra su caballería podía acabar con los alemanes.
La prensa comunista de la época vio el hecho como un acto de propaganda de Joseph Goebbels, aunque pasados los días dieron lo acaecido como un hábil maniobra de Stalin:
“La URSS, el país cuya diplomacia no ha cesado de reclamar el
desarme tanto como era posible, que ha dado al mundo la política de seguridad
colectiva, marca una vez más, y como un estallido, su voluntad de paz con
todos. ¡ Silencio a la jauría antisoviética ! Nos encontramos en vísperas del
hundimiento de sus esperanzas”
Diario Aragon, Ce soir
23, VIII, 1939.
“El movimiento “Paz y Libertad” está convencido de que tal pacto
no puede más que contribuir a grantizar la paz”.
El secretariado: Jourdain,
Ribard y Mabille, L’Humanite. 24, VIII, 1939.
Aquí nos encontramos con ejemplares de diarios comunistas franceses.
El Primer Ministro francés Daladier no llegó a creer la noticia. Llamó a su ministro de exteriores Bonnet para que se informara bien. A la mañana siguiente Daladier llamó a su embajador en Moscú, monsieur Naggiar, diciéndole:
“¿Cómo es posible que ayer mismo nuestra misión militar negociara
con sus colegas rusos, y nadie se haya enterado de las negociaciones
germano-rusas que estaban ya en marcha?”
Los franceses creían tener el mejor ejército de tierra del mundo, pero si esto pudiera ser cierto, tenían el peor general de la historia de Francia, Gamelin.
Chamberlain tampoco llegó a creer en la noticia, era un pacifista convencido, sólo políticos sagaces como Churchill se lo imaginaban. Lo cierto es que Gran Bretaña seguía dispuesta a mantener los compromisos con Polonia.
Los Italianos como Ciano y su embajador Attolico, quedaron perplejos y no llegaban todavía a creerse la noticia, pese a estar reunidos con el Führer en el momento que se le dio la noticia.
A las once de la mañana aterrizo el avión “Cóndor” con todo el aparato diplomático en Moscú, no hubo mucha pompa de recepción, tan solo las banderas de ambos países, un cuerpo del ejército y los embajadores alemán e italiano. El viaje hacia la antigua cancillería austríaca, sede de la comitiva alemana, en las calles de Moscú paso inadvertido. Pese a la repercusión mundial que causaba dicho pacto.
A las seis de la tarde un oficial ruso, guardia personal de Stalin, fue a recoger al grupo diplomático alemán. Durante el transcurso del viaje, el conde Von Schulenberg, explicó durante el trayecto algunos aspectos de la capital moscovita. Una vez llegados al Kremblin fueron recibidos por el dictador ruso.
Seis personas formaron parte en las negociaciones: Stalin, Molotov; Ribbentrop y el conde Schulenburg, y, como interpretes, el consejero de la embajada alemana Hilger, y el ruso Pavlof. Ribbentrop inició la conversación, aclarando el deseo de Alemania de establecer relaciones con Rusia, Stalin respondió:
“Ustedes nos han echado encima gran cantidad de inmundicia, pero
eso no obsta para que no intentemos negociar otra vez. En mi discurso he
procurado poner de manifiesto la voluntad de entendimiento soviética con
respecto a Alemania...”
He titulado a este articulo, las conversaciones, pero lo cierto es que fue el tratado de relaciones diplomáticas más corto de la historia. Los manejos diplomáticos fueron rápidos. Las conversaciones económicas entre Berlín y Moscú habían empezado a principios de abril y los primeros acercamientos diplomáticos fueron en junio y julio.
3.2 El pacto de no
agresión.
1. Las dos partes signatarias se comprometen a abstenerse de cualquier acto de fuerza, acción agresiva o ataque abierto entre sí, tanto individualmente como en colaboración con otras potencias.
2. En el caso de que una de las potencias firmantes lleve a cabo actos que impliquen la guerra contra una tercera potencia, la otra firmante se compromete formalmente a no prestar apoyo a aquella tercera potencia.
3. Los Gobiernos de ambas partes signatarias se comprometen en el futuro a mantenerse continuamente en contacto e informarse mutuamente de todas las cuestiones relativas a sus intereses comunes.
4. Ninguna de las dos potencias que suscriben el presente acuerdo tomará parte en cualquier coalición de potencias que, de un modo directo, pueda dirigirse contra la otra potencia.
5. En el caso de que querellas o conflictos, entre ambas partes sobre cuestiones que de uno u otro modo puedan surgir, las dos potencias se comprometen solemnemente a resolver sus diferencias de un modo amistoso, celebrando al efecto frecuentes consultas mutuas o, en caso de necesidad, nombrar una comisión arbitral para que dirima las posibles diferencias.
6. El presente convenio tendrá una validez de diez años, en la inteligencia de que si en el transcurso del año anterior a la expiración del plazo de validez ninguna de las partes firmantes solicita la rescisión del pacto, éste se entenderá automáticamente prorrogado por un periodo de cinco años.
7. El presente convenio deberá ser ratificado dentro del mas breve tiempo posible. Los documentos representativos de la mencionada ratificación serán intercambiados en Berlín. Las cláusulas del presente convenio entrarán en vigor inmediatamente después de la firma del documento.
Este es el pacto de no agresión, pero detrás tendrá un apartado secreto, y claro ésta es el cuarto reparto de Polonia.
Ribbentrop antes de la firma de citado acuerdo tuvo que llamar a Hitler, éste se encontraba en su refugio, el Führer inmediatamente pidió un mapa dio su consentimiento a las peticiones soviéticas a las peticiones soviéticas, de que los puertos de Libeau y Windau, en Letonia, libres de hielo, pasasen a formar parte de la esfera de influencia soviética.
3.3 El acuerdo secreto o
el cuarto reparto de Polonia.
“Con motivo de la firma del tratado de no agresión entre el Reich alemán y la Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas, los ministros plenipotenciarios de ambos países que suscriben dicho tratado se comprometen a tratar muy confidencialmente la cuestión de los límites de sus respectivas esferas de influencia en los territorios del este de Europa. En el curso de dichos conversaciones se ha llegado a las siguientes conclusiones:
1. En el caso de que se produzcan modificaciones político-territoriales en los Estados bálticos (Finlandia, Estonia, Letonia y Lituania), la frontera septentrional de Lituania se considerará como límite natural de las zonas de influencia de Alemania y La URSS. Ambas partes reconocen, no obstante, los derechos de Lituania sobre el territorio de Vilna.
2. Ante la eventualidad de ciertos cambios político-territoriales en la zona de influencia del Estado polaco, el límite de las esferas de influencia de Alemania y la URSS será aproximadamente el señalado por los ríos Narev, Vistula y San.. “La cuestión de que ambas partes interesadas se decidan por mantener un Estado polaco soberano, y de cuáles deben ser sus límites en tal caso, será fijado de acuerdo con el desarrollo de futuros acontecimientos políticos.”
3. Por lo que hace referencia a los territorios del sudeste de Europa, se hace destacar por parte soviética su evidente interés por Besarabia. En lo que concierna a Alemania, ésta se compromete a desligarse de todo interés político en relación con dicho territorio.
4. El contenido del presente documento deberá ser mantenido en estricto secreto por ambas partes signatarias.
Estaba claro, el entendimiento entre nazis y comunistas versaba sobre el cuarto reparto de Polonia, cada uno por un lado los rusos no estaban preparados para una guerra y querían asegurar sus fronteras en el oeste, filantropicamente además reivindicaban sus derechos hacia esos pueblos eslavos. Por el otro lado los nazis querían resguardar sus fronteras en el oeste para así poder luchar libremente contra Francia e Inglaterra, por lo menos momentáneamente... Era un pacto como la famosa obra de teatro de Benavente de “Intereses Creados”, ambos pese a sus diferencias ideológicas, la razón de Estado triunfo sobre la ideología.
A medianoche los documentos ya fueron firmados, antes Von
Ribbentrop dijo las premisas del acuerdo a Hitler. Fue en los anales de la
diplomacia el que dos potencias tan dispares se pusiesen de acuerdo en tan poco
tiempo, un hecho significativo. Se trataba de la paz o de la guerra, y la
decisión de llegar a una solución no pudo ser mas rauda.
3.4 El tiovivo europeo o
la “discusión tabernaria.”
Ante una mesa llena de botellas de vodka y vino de Crimea, los diplomáticos se pusieron a dialogar sobre los asuntos europeos y no europeos, de ese verano. La conversación fue iniciada por Ribbentrop que se ofreció como mediador a otro posible pacto entre la URSS y el Japón Imperial, Stalin dijo:
“La Unión Soviética ha deseado siempre que las relaciones entre
ella y el Japón mejoraran sensiblemente, pero la paciencia de nuestra gran
nación está tocando a su fin frente a los continuas provocaciones niponas
(Islas Curiles). Si Tokio desea la guerra, la tendrá. La URSS nada teme y está
preparada para cualquier eventualidad. Para Italia, Albania carece en absoluto
de valor, aunque tal vez Benito Mussolini tenga la intención romana de lanzarse
sobre Grecia. Pero y Turquía.”
Ribbentrop le contestó:
“ Aunque nosotros los alemanes venimos ofreciendo relaciones
amistosas al gobierno turco desde hace meses, el país ha cerrado el cerco
contra Alemania, sin haber considerado necesario advertir de ello al Gobierno
alemán.”
A lo que el dictador respondió:
“Inglaterra ha sobornado a los políticos turcos distribuyendo
entre ellos más de 5 millones de libras, y así ha conseguido desatar una
campaña de propaganda contra Alemania.”
El Ministro le añadio:
“ He insinuado al Führer que diga a los ingleses que cualquier
acción defensiva por parte de Inglaterra en la eventualidad de un conflicto
germano-polaco será inmediatamente seguida por un ataque aéreo a Londres.”
Stalin comenzó a ultrajar a Gran Bretaña y a la Misión militar franco-inglesa.
“Si Inglaterra ha llegado a dominar el mundo se debe a la
estupidez de otros países, que siempre se han dejado sorprender y embaucar. Es
irrisible en verdad que unos centenares de ingleses hayan podido dominar la
India, además esos caballeros no han considerado no han considerado decirnos
que es lo que desean en realidad, hoy han visitado nuestros museos...”
La conversación giró a un rumbo táctico sobre las líneas Maginot y la líneas Sigfrido, Ribbentrop señalaba la ineficacia de la línea Maginot. Pero la conversación tuvo un ritmo álgido a la mención del “pacto-antikomintern” (dirigido a las potencias adheridas a la Internacional Comunista, entre ellas la propia URSS). Sabiamente el Ministro respondió:
“El pacto anti-Komintern no va dirigido expresamente contra la
Unión Soviética, sino más bien contra las democracias occidentales.”
Parece ser que éste peliagudo asunto quedo zanjado. A la mañana siguiente Stalin manifestó a Von Ribbentrop.
“La Unión Soviética considera este pacto muy seriamente, Herr
Ausnminister, y le prometo bajo mi palabra de honor, que la URSS no engañará a
sus consocios”.
El día 24 de agosto de 1939, a la una de la tarde, la comitiva soviética despidió a los alemanes del aeropuerto, éstos volvieron vía mar Báltico, por que ya el “corredor” no era seguro, y a las 7 llegó a Berlín.
Ribbentrop llegó a la Cancillería en honor de multitudes. Se informó a los italianos de que la actitud con los polacos se hacia insostenible. Los fascistas a su vez preguntaron qué tal con los bolcheviques, a lo que Ribbentrop contestó:
“ Lo mismo que entre viejos camaradas”.
El 26 de Agosto, Hitler mandó llamar a Dietrich, su jefe de prensa, al cual preguntó:
“¿Qué noticias recientes tiene usted de Londres y París con respecto a nuestro convenio con Rusia?¿ Qué sabe de la crisis de los Gabinetes de Londres y París?.
- No entiendo.
- Los Gobiernos democráticos no pueden soportar sin consecuencias descalabros como el que les hemos infligido con nuestro pacto con Moscú.
Con todo esto acontezco el impacto político, militar y periodístico de tan citado pacto.
4. El impacto mundial.
“Las siniestras noticias de lo ocurrido repercutieron en el mundo
como una explosión. El 21/22 de agosto, la agencia Tass anunció que Ribbentrop
volaba hacia Moscú para concertar el pacto de no agresión ruso-alemán. Muchas
emociones pudieron aquejar al gobierno inglés entonces, pero entre ellos no
figuró el temor. Sin perdida de tiempo, el Gabinete anunció que el nuevo pacto
“no afectaría a las obligaciones” de Inglaterra, que estabamos dispuestos a
cumplir. Nada podía ya evitar ni retardar el conflicto.”
“Solo los totalitarismos podían firmar un pacto tan inmoral como
odioso, ¿Quién aborrecía más lo acordado?, ambos sabían que era un
entendimiento transitorio, los antagonismos entre los dos imperios eran
mortales. Stalin sabía que el alemán sería menos terrible tras un año o dos de
guerra con los occidentales. Hitler quería combatir a sus enemigos de uno en
uno. Que tal acuerdo proclama el culminante fracaso de la política extranjera
anglo-francesa durante varios años.”
Churchill era un claro partidario del entendimiento con la URSS, sabía desde que Hitler subió al poder, que quería la revancha frente al “dictak” de Versalles, nunca entendió la política pacifista de su parlamento y durante todo el periodo de entreguerras, fue un pleno partidario de la actuación contra el Reich, por que era consciente que hasta el 38 se pudo frenar al loco dictador. Pero sigo con lo que cito sus memorias.
“Puede alegarse que para los soviéticos era necesidad vital
procurar que los ejércitos alemanes se concentrasen en el oeste, mientras los
rusos reunían las fuerzas sacadas de los distantes territorios de su enorme
territorio. En Moscú se recordaban los desastres de 1914, cuando Rusia atacó a
Alemania con un ejército movilizado sólo parcialmente. Ahora sus fronteras
quedaban mucho más al este que en la guerra anterior. Rusia necesitaba, por la
fuerza o la astucia, ocupar los Estados bálticos y gran parte de Polonia antes
de sufrir el ataque enemigo. Esta política fue realista en alto grado.”
Inglaterra una vez consumida la noticia, optó por llamar a los reservistas (ejército profesional) y a la movilización de tropas, también se dio dicha movilización en los dominios (Colonias). La Cámara de los Comunes estaba dispuesta a mantener las garantías dadas a Polonia, e inmediatamente se puso a consultar al Gobierno francés. Para los británicos la guerra sería ya un proceso imparable. Los periódicos británicos criticaron la poca eficacia de su diplomacia, y el haber establecido unas garantías a ciertas naciones del este de Europa que no se podían cumplir. Los Lores y Comunes tomaron medidas de urgencia, como fue la “ley de plenos poderes para el ejecutivo”.
La actitud polaca fue la de los soberbios con miedo. A pesar de los negros nubarrones que se cernían sobre su cielo, los polacos adoptaron una posición de firmeza y aún de arrogancia. El mariscal Ridz-Smigly, jefe de sus ejércitos se mostró confiado en el poder militar de su patria, además se veían respaldados por Francia e Inglaterra, con los tratados de asistencia mutua que tenían con ambas potencias. Las potencias entablaron negociaciones de Alianza.
Diarios del Conde Ciano.
22/23 de agosto 1939.
“ Halago la política del Reich. La situación europea está
resuelta. ¿Podrán ahora Francia e Inglaterra, que han basado toda su política
anti-eje en la alianza con los soviéticos, contar con la adhesión incondicional
de las masas extremistas?. La ansiedad por el pacto ruso-alemán deja el puesto
a una más racional evaluación del acontecimiento, que no es -desde mi punto de
vista- tan fundamental. Francia e Inglaterra hacen saber a los cuatro vientos
que intervendrán igualmente en un eventual conflicto...El Duce esta noche está
belicista habla de ejércitos y ataques.”
Los partidos comunistas: No hay mucho que añadir, seguían claramente las directrices de Stalin (Ver apartado 2.3). Ante la futura guerra estos partidos vieron que la próxima iba a ser como la I Guerra Mundial, y se acordaron de las palabras de Lenin, “esta guerra no es de los proletarios, sino de los Imperios, a la cual el obrero no tenía que tomar partido por ninguno de ellos”. El mejor ejemplo de reconversión fue el de los partidos comunistas franceses. Daladier lo puso fuera de la ley por considerarlo culpable de traición al negarse a ayudar a Polonia, aliada de Francia.
Francia mantenía los contactos con Gran Bretaña, pero temía el conflicto armado ya que su territorio pegaba directamente con el alemán.
Otras naciones como Holanda, Bélgica y Estados Unidos predicaban por la paz.
“Una más de las esperanzas de paz en Europa, que se van
desvaneciendo rápidamente, se esfumó hoy cuando Adolf Hitler rechazó una oferta
- que le llevaron en avión- de negociación en vez de guerra. La única esperanza
de evitar la guerra que quedaba anoche parecía ser la completa capitulación
ante las demandas de Alemania.” New
York Herald Tribune, edición europea, 24, VIII, 1939.
“ Hay que descubrirse ante el socialista Daily Herald de Londres,
al que difícilmente se le hará pasar por un órgano hitleriano: es él quien
mejor ha estigmatizado la duplicidad del procedimiento soviético en el pacto
que Moscú ha firmado. “Durante todo el tiempo -escribe- que el Gobierno de la
URSS negociaba abiertamente con las potencias occidentales, negociaba
secretamente con Alemania. Los primeros pasos se dieron en junio, en el momento
mismo en el que el Gobierno de los Soviets insistía para que un acuerdo con
Gran Bretaña y Francia tomase forma de una alianza.” Ahí es donde reside la
felonía rusa. Si los hombres de Moscú juzgaban que las dos negociaciones eran
compatibles con las reglas del honor y de la lealtad, ¿por qué han ocultado
una?”. Le Matin, París, 24, VIII, 1939.
“En la hora en la que se va a jugar la suerte de la Europa
contemporánea, los jefes de Gobierno deben hacer frente a sus terribles
responsabilidades ante la Historia del Mundo. Pues el peligro de guerra
sobrepasa con mucho la medida del destino de algunos pueblos. Esté donde esté
la victoria, esté donde esté la derrota, se corre el peligro de que las ruinas
acumuladas a un lado y a otro de los frentes de batalla sean las ruinas de una
civilización.” Le Petit Journal, París, 24,
VIII. 1939.
No añado nada en los dos artículos todo está dicho, la guerra es un hecho inevitable.
No hay mucho que añadir, la prensa del régimen en sus artículos se limita ha suscribir el articulado del pacto, y como anécdota curiosa se habla de la intención de Japón de firmar un pacto de no agresión con la URSS. Esto en el Arriba del 24 de agosto de 1939. Los artículos de opinión se centra en la problemática de postguerra. Hay que añadir la propaganda y la exaltación que se hace de propaganda nazi.
El Alcázar del 25 de agosto de 1939, en sus titulares centrales destacaba las voces cristianas en favor de la paz, en las que hablaba Pío XII, el Rey de Bélgica y Roosevelt. También señalaba los continuos “ataques” polacos a Alemania, incluso añadía que Polonia sería la primera en declarar a Alemania. Este periódico si tiene artículo de opinión, pero se basa en las voces cristianas a favor de la paz.
Las Provincias, miércoles
23 de agosto de 1939:
Titular:
El estupor del Mundo ante el Pacto Germano-Ruso.
El acontecimiento imprevisto de que hablo Mussolini desplaza a
segundo plano todos los problemas.
Ante el mazazo
directo, las DEMOCRACIAS vacilantes, dicen no comprender la táctica soviética.
Reacciones:
Francia: no respuesta de la sorpresa si Rusia se adherirá al pacto Antikomitern.
Argentina: sospecha que se ha debilitado el poderío inglés.
Inglaterra: convoca con urgencia el Parlamento.
Polonia: realiza esfuerzos para mantenerse ecuánime.
Estados Unidos: se mostrarían neutrales caso de que se les pusiera en trance de decidirse.
Este periódico, se limita ha dar la diferentes noticias de prensa de los países implicados, ya sean Inglaterra, Francia, Polonia, Alemania. Señalar lo que dice este medio de divulgación “Rusia se ha visto obligada a aceptar el pacto por la situación interior del país y por las dificultades en extremo Oriente”. La diferencia entre ambos periódicos estaría en que uno es fascista y otro nacionalcatólico. Estas diferencias se notaron mucho en la prensa de aquellos días y más durante el transcurso de la guerra.
No hay tampoco mucho que decir prensa fascista, colaboradora del régimen nazi.
“ Ahora, todo aparece bien claro para todos. Rusia se
compromete a no agredir a Alemania. La coalición que Gran Bretaña estaba
fatigosamente organizando pierde en Oriente la gran base de apoyo que debía
proporcionar la URSS. La política de acercamiento sufre un golpe mortal. Una
nueva situación se presenta en Europa.” (Il
Popolo d’Italia, Milán 24, VIII, 1939).
“ Rápida conclusión de
los coloquios de Moscú. La firma del pacto de germano-soviético. Hitler
responde a un mensaje del gobierno inglés. “Los compromisos por Inglaterra no
pueden obligar a Alemania a renunciar a sus derechos vitales”
Este era el titular del Corriere della Sera, el 24 de agosto de 1939. Pero de éste periódico hay que destacar el articulo de opinión. Nella Logica (Era un hecho). En síntesis el articulo viene a decir lo siguiente:
“ La situación internacional ha dado un vuelco en estos instantes,
pero el mayor golpe se lo han llevado las Plutocracias, que no han sabido ver
la situación internacional. Alemania y Rusia entran en la lógica de la
historia, en la ilógica los gobiernos
de Londres y París. Las Potencias Democráticas querían hacer de la Rusia de
Stalin una satélite suya, pero no hay afinidades de ideología y ni siquiera de
intereses políticos fundamentales que podían aconsejar aquella monstruosa
función que se podía al gobierno de Moscú, ( Atacar a Alemania desde el oeste).
Los históricos contrastes entre occidente y las rivalidades asiáticas con
Inglaterra permanecían intactas. Por la otra parte cualquier otro compromiso de
apoyar a países capitalistas del mundo aparecerían manifestándose absurdas en
el campo de las ideas, ni como Rusia, ni como Unión Soviética. La Gran Nación
podía caer en la trampa, es verdad que los gobiernos de Londres y París no han
dejado atrás ningún medio, ni ningún argumento para intentar convencer a Rusia
de entrar en el grupo de los asediadores, no han renunciado a la humillación y
ni siquiera han escuchado ningún consejo de prudencia. Aún en estos momentos
representantes militares de Inglaterra y Francia, están en Moscú, con la clara
intención de discutir cuestiones de carácter muy delicado, mostrando posibles
planos de signos que apenas se comunicarían al más fiel aliado. Estamos en
frente a un fenómeno de incomprensión crónica sin precedentes a este mismo
fenómeno, pertenecen las mismas manifestaciones de los gobiernos democráticos.
Lejos de comprender la conveniencia de cambiar de camino, ellos han apresurado
en confirmar su tesis intransigente dejando así que se realizaran la imprudente
obstinación polaca, no es la primera vez que una potencia menor, por ingenuidad
o falta de consideración se haya quedado en el juego de servir a Francia e
Inglaterra. El error polaco de todas formas podía ser perdonable y tampoco
podemos tomar como serio el enunciado de un programa inglés que decía que
Polonia es libre de tomar sus propias decisiones, y que si ella entrará en
Guerra, Inglaterra estará con Polonia. Esto son solo palabras, la tutela de un
país potente manda sobre las libertades de su propio discípulo. Si Polonia
hubiese osado en verdad luchar eso querría decir que desde Londres le habría
llegado, no sólo la orden de aprobación, sino la orden de hacerlo. ( Polonia
hace el juego de Londres y no toma decisiones por si solas).
Las máximas responsabilidades pesan en este momento, sobre el
gobierno Inglés, si el mensaje de Chamberlain, tiene el mismo contenido de la
nota extraoficial, tenemos que escoger que el gobierno inglés, tiene el
contenido de la nota extraoficial, tenemos que escoger que el gobierno inglés
todavía no ha escogido su camino, y que el posibilismo británico todavía trata
de salvar la paz y su prestigio.
El sistema podría ser hábil, pero no lo es en estos momentos
verdaderamente críticos, sería mejor en cambio, que Londres fuera a Varsovia y
le diera un enérgico consejo de movilizar las animas y las armas y empezar lo
antes posible un pacto con el gobierno de Berlín.
No es el momento de hacer conferencias a 3 a 4 o a 5, ni si quiera
un solo coloquio, puede parar la marcha irreversible de los acontecimientos.
El señor Beck debería subirse a un avión y precipitarse donde
Hitler. El sacrificio de Polonia podía ser todavía insignificante, en relación
con aquellos acontecimientos que serían impuestos, por una guerra que la
acogiera desde todos los frentes.
También este paso estarían en la lógica y podría no asombrar a
nadie.
Pero aún así, la crisis internacional no estaría resuelta, el
problema de Danzig es uno de los muchos problemas de justicia, que la mala paz
ha creado. Sería inútil encontrar un remedio empírico a las presentes
dificultades, si dentro de poco, se rompiera la paz del mundo. Es todo un
sistema nuevo, se debe crear un espíritu nuevo que debe presidir a las
relaciones internacionales. Los Estados conservadores y plutocráticos, todavía
no lo han entendido, para evitar el acontecimiento de una nueva Europa, ellos
han esperado antes a la complicidad de Italia, después de haberla engañado,
burlado y amenazado, durante 20 años. Y luego esperar la complicidad de la
Rusia Soviética, en la cual no hubo insultos.
Las consecuencias ahora son visibles y son solamente las primeras, muchas otras, probablemente todavía vendrán (o muchas otras todavía tendrán que venir).”
5. Qué sucedió después.
No hay que caer en la redundancia de que el proceso bélico, ya era un hecho imparable. Hitler pletórico, cambio radicalmente de actitud cuando se presentó sin invitación, en su refugio, el embajador inglés sir Neville Henderson, éste de ordenes de su Primer Ministro le dijo que el gobierno de Su Majestad estaba dispuesto a cumplir los acuerdos que tenía con Polonia, además le alegó la existencia de campos de concentración. El loco alemán le respondió que Alemania no podía renunciar a sus derechos vitales, además alego que la población polaca estaba atacando a la población alemana. Este hecho marcó la futura ruptura de relaciones con el Gobierno Inglés, además el alemán le manifestó su clara posición hacia un conflicto bélico. La guerra estaba servida, Chamberlain seguía dispuesto ayudar a los polacos, y la movilización por parte del ejército inglés ya era un hecho. Pero no sólo el inglés Hitler había previsto el día de invasión para el 26 de agosto de 1939. Hitler ya tenía el Plan Blanco - Invasión de Polonia - a finales de agosto, el 1 de septiembre a las 4: 45 de la madrugada, las tropas alemanas invadieron Polonia. El 3 de septiembre ingleses y franceses declararon la guerra a Alemania.
A mediados de septiembre de 1939, en poco más de dos semanas del comienzo de la invasión, los ejércitos alemanes habían ocupado la mayor parte de Polonia occidental y central; en el mismo mes, las tropas soviéticas invadieron Polonia desde el este, por lo que las dos potencias invasoras se dividieron el país. Los polacos de las zonas ocupadas por los alemanes sufrieron duras represalias, mientras que en el territorio ocupado por los soviéticos, muchos miles de polacos fueron deportados a Siberia y otros fueron eliminados (Fosas de Katyn).
Ante este hecho buena parte del ejército polaco que se pudo salvar ( unos 100.000 h.) llegaron a los países aliados donde se reagruparon en otros unidades de combate, al igual que después de La operación Barbarroja muchos se integraron en las filas del ejército soviético.
La guerra contra Polonia duró menos de un mes: del 1 de septiembre al 28, los alemanes aplastaron Polonia; por otra parte, los rusas invadieron el país el 17 de ese mismo mes. Polonia al igual que Austria y Checoslovaquia desapareció. Fue el cuarto reparto histórico de Polonia solo que esta vez Austria no participo, por que ya estaba incluida en el III Reich. Ya iniciada la guerra y con Francia a los pies de Alemania, el 12 de septiembre de 1940, Hitler y Molotov se encontraron en Berlín. Las relaciones entre Alemania y La URSS se vuelven tensas. El 18 de diciembre de 1940, Hitler aprueba los planes de la “operación Barbarroja” para la invasión de la URSS.
El pacto firmado para diez años duro muy poco. En junio de 1941, Hitler, desembarazado del frente occidental por el hundimiento de Francia y sin ver la posibilidad de éxito en la “operación Otari”, que era como se llamaba en secreto la invasión de Inglaterra, atacaba a Rusia sin previa declaración de guerra ( 22 de junio de 1941 ), los tropas alemanas invaden la URSS, sin declaración previa de guerra.
El pacto se había roto, Hitler escribió a Mussolini.
“ Dejadme decirnos una cosa. Después de un largo debate de
conciencia, he tomado la resolución de actuar contra Rusia; y puede decir que,
con ello, he reconquistado mi libertad espiritual. A pesar de mis sinceros y
perseverantes esfuerzos de Alianza germano-soviética me ha resultado muy a
menudo irritante y en ciertos aspectos se me aparecía como una abdicación de
mis orígenes, de mis convicciones y de mis deberes anteriores. Me siento feliz
de haberme liberado de esta tortura mental.”
6. Valoración personal.
Antes de nada quiero destacar, mi interés por la II Guerra Mundial, y por las causas que llevaron al mundo a este terrible conflicto. Mis lecturas desde la adolescencia se han ceñido en las Memorias de Sir Winston Churchill. De sus doce tomos el que más me sorprendió fue el primero, “De guerra a guerra”: en él se nos habla de una mala paz, de las intenciones de un claro entendimiento con la sufrida República de Weimar, del Crack del 29, del ascenso de los Estados Totalitarios, de la Guerra Civil española, de la subida de Hitler al poder y su política de ruptura del pacto de Versalles, en general de todo el cumulo se sucesos que llevo al mundo a ese inhumano conflicto. Él escribió estos libros después de la guerra, pero en el primero hace especial hincapié, sería por su política belicista, en que había que parar a Hitler cuanto antes. Cuando se le paró hubo 55 millones de víctimas por medio. Pero el devenir histórico es así, y no se puede cambiar. Lo que si quiero destacar es la labor del historiador, para que tan terribles conflictos no vuelvan a suceder, el investigador se debe ceñir en las causas y especialmente en las consecuencias, no en el hecho en sí de como fue la guerra. Analizando tanto causas, como consecuencias, podremos evitar futuros conflictos. Pero el mundo se mueve demasiado deprisa, y aún sigue habiendo guerras, por tanto al estudio de causas y consecuencias hay que añadirle el estudio de las mentalidades, tanto colectivas como individuales. Desde mi punto de vista, en especial las individuales, determinadas personas arrastran a la multitud, esto es lo que lleva a mi trabajo. Las personalidades de dos de los dictadores más crueles e irracionales del siglo XX, Hitler y Stalin.
El 23 de agosto de 1939, firmaron un tratado que dio un vuelco al mundo entero. Sus propios intereses y los de sus naciones conmocionaron a toda Europa, los rivales en la España del 36, ahora firmaban un acuerdo de no agresión, por un lado Hitler se aseguraba el frente del este, por el otro Stalin agrandaba la Unión Soviética por el oeste, aunque con la Finlandia de Mannerhein tuvo que claudicar, eso sí al igual que el Zar Pedro y Catalina “la grande” consolidó la tan ansiada política rusa de salida a los mares. Una vez más la siempre sufrida Polonia vio su cuarto reparto en la historia, ésta fue a mi juicio la más perjudicada de los intereses creados de estos abominables dictadores.
También me gustaría recalcar la ineficacia de la diplomacia de Francia e Inglaterra, que cuando quisieron actuar ya era demasiado tarde. ¿Qué hubiera pasado sin en el 36 hubiesen apoyado a la República española?, es difícil históricamente apoyarnos en el ¿y sí?, pero pienso que hubieran acabado con Hitler y Mussolini a tiempo y haber salvaguardado un régimen democrático. ¿Acaso no eran ellas las defensoras de las Democracias?, se desvincularon por completo del asunto, por tanto su ineptitud diplomática les llevo a la guerra, años después, claudicaron demasiado tiempo. A Francia le llevo a sufrir uno de los más duros estigmas de su historia, Inglaterra afortunadamente con ese gran Primer Ministro Sir Winston Churchill, aguanto, y sin duda fue el mayor artífice de la victoria contra el Eje. Ahí en esos momentos críticos con hábil diplomacia y los errores de Hitler, consiguió derrotar a los alemanes años después.
En resumen como dice el autor Nestor Luján, “La razón de Estado triunfo sobre la ideología”.
Bibliografía.
CRÓNICA DE LA HUMANIDAD, Varios autores, publicada por Plaza & Janés, Barcelona 1991. Págs. 1200, para el artículo ver Pág. 954.
ENCICLOPEDIA ENCARTA 98. Microsoft Corporatión 1993-1998.
EL III REICH, H.S.Hegner, publicada por Plaza & Janés, Barcelona 1962. Págs. 408, para el artículo ver Pág. 302 y siguientes.
“COLECCIÓN SIGLO XX. Los grandes Hechos”. Artículo de Nestor Luján “El acuerdo Hitler-Stalin”, La razón de Estado Triunfa sobre la ideología”. Publicado por Editorial Orbis. Barcelona 1988, Volumen 9 “ La segunda Guerra Mundial I (1937-1940). Artículo de 12 Pág.
“HISTORIA DEL COMUNISMO”. Joan Estruch. Publicada por el diario “El Mundo”. Págs. 330-331, Título “El pacto nazi-sovietico”.
“LAS MEMORIAS DE WINSTON S. CHURCHILL. LA SEGUNDA GUERRA MUNDIAL. “DE GUERRA A GUERRA”. Tomo I. Colección Biblioteca de historia. Editado por Orbis S.A. 1985. Barcelona 315 Págs. Para el artículo Pags. 283 y siguientes.
“LA SEGUNDA GUERRA MUNDIAL”. Publicada por el diario ABC. Prensa Española S.A. en colaboración con Europa Press Reportajes, 1989. Varios Autores.
ATLAS ENCARTA 98. Microsoft Corporatión 1993-1998.